Es impresionante cómo evoluciona el mundo, y los medios de comunicación con él, hace tiempo si queríamos hacerle saber algo a alguien que no estaba en el mismo lugar que nosotros, recurríamos a cartas y telegramas, medios de comunicación que hoy en día parecieran extintos.
Con un compañero de clase realizamos la dinámica de comunicarnos utilizando estas herramientas, para conocer su funcionamiento y también para volver atrás en el tiempo cuando estos medios eran los únicos para interactuar con alguien lejano.
Actualmente si queremos contactar a alguien solo tendríamos que encender nuestro teléfono, buscar en contactos a la persona y enviarle un mensaje o hacerle una llamada. Es casi instantáneo la interacción.
Para enviar la carta tuve que seguir el siguiente proceso: tomar transporte al Palacio Postal de la Ciudad de México, cumplir con el proceso para enviar una carta, y una vez enviándola, esperar a que llegue al destino. Para el telegrama, fue casi lo mismo, ir a un centro de telegrama, pagar el servicio y enviarlo. En ambos tuve que recorrer varios kilómetros y el mensaje tardó en llegar en un radio de 2 a 3 semanas.
Fue una gran experiencia, tuve la dicha de conocer el proceso con el que nuestros padre y abuelos se comunicaban con la gente, y al mismo tiempo reflexioné puesto que hoy en día somos muy afortunados recurriendo a la tecnología.
